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Gangster Squad: Brigada de élite

Sinopsis:
Gangster Squad: Brigada de élite Los Angeles 1949. Mickey Cohen (Sean Penn ‘Mystic River’) originario de Brooklyn se ha convertido en el gran jefe de la mafia que dirige la ciudad. Todos parece pasar por sus manos: drogas armas prostitutas y cualquier material robado. Se encuentra absolutamente protegido por los miembros de su clan que lo veneran como a su líder indiscutible pero no solo eso pues sus tentáculos van más allá de los bajos fondos: parte del cuerpo de policía y algunos miembros del sector político se encuentran bajo su influjo.Sin embargo todavía hay hombres dentro de la brigada policial que no se dejan amedrentar por la corrupción. Es el caso de los sargentos John O’Mara (Josh Brolin ‘No es país para viejos’) y Jerry Wooters (Ryan Gosling ‘Drive’) que contra todo y contra todos intentarán destruir el imperio del todopoderoso Cohen.Detrás de la cámara encontramos al director Ruben Fleischer (‘Bienvenidos a Zombieland’) que abandona el género de la comedia y la parodia para adaptar la novela de Paul Lieberman un seco thriller en el que también participan Emma Stone (‘The Amazing Spider-Man’) Giobanni Ribisi (‘Los diarios del ron’) Nick Nolte (‘Aflicción’) y Robert Patrick (‘Terminator 2: El juicio final’). Gangster Squad: Brigada de éliteSobre el papel seguramente la idea no era tan mala: coger un relato de gángsters a la vieja usanza –un wild bunch de policías íntegramente violentos deben detener a un todopoderoso capo de la mafia- y transformarlo en un cartoon granguiñolesco donde predomine el exabrupto y la exageración por encima de las líneas clásicas del género. Para ello se escoge a un guionista atonal y despersonalizado –Will Beall el responsable de los libretos de la descafeinada y previsible serie televisiva Castle– y a un director con cierta mano izquierda en los tejemanejes de la comedia intergenérica –ya sea en el masificado cuento zombi (Zombieland 2009) ya en las películas de robos accidentados (30 minutos o menos 2011)- y se le nutre de un surtido grupo de actores de primera línea: Ryan Gosling Sean Penn Josh Brolin Emma Stone Nick Nolte. Total lo peor que podía pasar si salía todo mal es que acabara siendo un mal remedo del Dick Tracy (1990) de Warren Beatty y en el mejor un cruce entre Los intocables de Eliot Ness (1987) y Muerte entre las flores (1990).Los resultados por desgracia son los peores imaginables.Fleischer se demuestra como un cineasta inmaduro incapaz de manejar con corrección el devenir narrativo de una cinta que bascula entre lo grotesco y lo presuntamente grave sin ningún tipo de mesura ni equilibrio. Es como si las imágenes de la película estuvieran enfadadas consigo mismas: cuando estas son violentamente gráficas parece un mal remedo exploit y cuando tratan de ponerse elegantes poseen la resolución de un maniquí almidonado. Está claro que no ayuda un guion donde el cliché y el arquetipo es a lo primero que se recurre en caso de duda; de ahí que ni siquiera los intérpretes puedan hacer nada por salvar el naufragio de la cinta –mención especial para Ryan Gosling y Emma Stone convirtiéndose en una parodia bufonesca de Humphrey Bogart y Lauren Bacall para los espectadores del MTV Latino-. Pero lo más grave sin duda es la nula capacidad de Fleischer para dotar de una mínima fluidez y credibilidad a la trama convirtiendo Gangster Squad en una sucesión de imágenes pretendidamente chocantes –de ahí que haya mucha violencia y mucho chiste malo- ligadas por una serie de nudos dramáticos tan inconsistentes como previsibles.Fleischer se equivoca al premiar la velocidad por encima de la coherencia desaprovechando así los escasos momentos que la cinta podría dejar para el recuerdo –los monólogos de Sean Penn ataviado en modo Joaquín Reyes/Mickey Cohen algunas secuencias de acción aisladas y poco más- convirtiendo lo trágico en risible y lo espectacular en soporífero. Aunque quizás lo peor de todo sea el cierre de la película (sin spoilers) donde una voz en off pronuncia un alegato en defensa del cuerpo policial que habría logrado enrojecer al John Ford de Fort Apache (1948). Y ahora para finalizar ya que este texto ha quedado terriblemente pesimista y descorazonador aquí dejo una retahíla de películas de gángsters que sí merece la pena visionar (y revisionar) una y otra vez. Que luego dicen que los críticos somos una panda de destructores que no aportamos nunca nada.  

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